9 de mayo de 2009

Laguna de Pitillas: entre avetoros y bigotudos



Cerca de Olite, en Navarra, encontramos la Laguna de Pitillas, el humedal más extenso de su comunidad (con unas 300 ha) y uno de los más importantes del Valle del Ebro. Cuenta con numerosas figuras de protección que dan fe de lo que en su interior se esconde, una rica fauna ornitológica que encuentra en este oasis un lugar ideal para descansar, alimentarse y reproducirse.

Nada más llegar nos encontramos un centro de recepción de visitantes que me sorprendió gratamente. Cuenta con una especie de observatorio elevado desde el que se contempla toda la laguna, y en el que es posible observar mediante telescopios allí instalados todo bicho que se mueva frente a nosotros. Así mismo permiten consultar numerosas guías de aves, e incluso cuentan con un servicio de préstamo de prismáticos. Creo que estas opciones acercan el mundo de las aves al visitante general que quizá de otro modo no se hubiera parado a observar detenidamente los seres que allí habitan.

Desde este lugar se observa la fauna típica de estas zonas: fochas a tutiplén, zampullines, azulones, abundantes somormujos, garzas reales, varios aguiluchos laguneros...

Bigotudo macho (Panurus biarmicus)

Bajo del observatorio y comienzo un corto paseo indicado con carteles que discurre rodeando la laguna, con un calor sofocante que no invita a las aves a darse muchos paseos al sol. Pero nada más acercarme a los primeros carrizos descubro con alegría cómo un grupo de bigotudos se mueve inquieto entre las matas. Un bicho que tenía muchas ganas de ver y que no podemos disfrutar en el sureste peninsular, realmente precioso.

 
Bigotudo macho (Panurus biarmicus)

 
Bigotudo hembra (Panurus biarmicus)

Tras unos minutos persiguiendo a estos simpáticos seres continúo mi camino "disfrutando" con los miles de mosquitos que zumban alrededor y que llegan a formar auténticas cortinas que hay que atravesar con la boca bien cerrada. Las lavanderas y mosquiteros del lugar seguramente no se sentirían tan molestos por su presencia ;)

 
Alegres mosquitos 

Entre bocanada y bocanada de dípteros me sobrevuela una bonita garza imperial, para más tarde acercarme a un grupo de archibebes y cigüeñuelas que se alimentan en el fango.

  
Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)

Seguí andando un poco más para encontrarme la pasarela que debía recorrer inundada por el nivel de la laguna. Entre el calor, los mosquitos y el hambre que tenía  (bien  entrado ya el mediodía) me parecía que no iba a encontrar nada nuevo e interesante y decidí darme la vuelta. Pero entonces... lo escuché, era inconfundible, el fabuloso bramido del avetoro (Botaurus stellaris) a tan sólo unos metros de mí. 

 
Carrizal, hábitat del avetoro

El poderoso canto de este animal, grave y profundo, puede oírse a kilómetros de distancia, por lo que tenerlo tan cerca impresiona bastante. Intenté avistarlo prismáticos en mano (lo de fotografiarlo ya era misión imposible) durante un buen rato, pero fue imposible descubrirlo entre los densos carrizos desde los que mugía sin descanso. Finalmente me alejé de vuelta mientras al menos otros dos individuos contestaban desde alejados puntos de la laguna.

Ya llegando al punto de partida me encontré de nuevo con los graciosos bigotudos, de los que me despedí con tristeza. Antes de marcharme intenté fotografiar a algún carricerín de los que se oían entre la vegetación, pero sólo me encontré con un grupo de ranas tomando el sol sobre un madero.

 
Rana común (Pelophylax perezi)

En definitiva, un gran lugar para pajarear que sólo pude disfrutar de pasada y que espero poder visitar de nuevo en un futuro no muy lejano... ¿quién se apunta?

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15 de febrero de 2009

¿Y si fueran los pájaros, estúpido?


Me permito reproducir aquí un texto aparecido en el diario "El País" hace unos días, un pequeño escrito de opinión que firma J. Ernesto Ayala-Dip. Creo que muestra de forma maravillosa lo que sentimos todos los aprendices de "pajarero" y expertos ornitólogos cuando disfrutamos de nuestra pasión, las aves:



¿Y si fueran los pájaros, estúpido?

Al Adrià y la Carme, mis maestros en pájaros

Hay gente que no entiende que pueda haber otra interesada por los pájaros. Nadie puede hacerse una idea de la distancia que hay entre los aficionados a la ornitología y los que ignoran que exista esta ciencia. O esta pasión. Y sin embargo, hay personas que no se imaginan su vida sin ella, como tampoco aciertan a explicarse cómo es que durante tanto tiempo les fue tan indistinto un petirrojo que un carbonero común, sombras voladoras sin sentido que se posaban en el alféizar de sus ventanas desafiando su indiferencia. Al amante de los pájaros, leer que "el cambio climático acelera los factores que ponen en riesgo de extinción a 1.226 especies de aves" le dibuja en su mente un escenario imposible de concebir. Nada podría ser más triste que un hábitat sin la llegada o la partida de todos sus pájaros. Ningún aficionado conoce in situ todos los pájaros. Los que sobrevivirán y los que tienen las horas contadas. Y es probable que nunca los atrape a todos con sus prismáticos. Pero sabe que existen. Tiene registrado en su libro mágico -su guía especializada- el vuelo, la silueta, la envergadura y la mancha de sus alas desplegadas, el color de su pico, el tiempo y la ruta de sus migraciones, el color de su plumaje. Tiene incluso grabado sus cantos. Así que la sola posibilidad -nada remota- de que esa palpitante información de la vida se convierta en letra muerta, sume al amante de los pájaros en una lúcida y necesaria melancolía.

¿Recuerda el lector de Pájaros de América, la hermosa novela de Mary McCarthy, la inmensa pena de su joven e idealista personaje Peter Levi cuando le comunican que el gran búho real de una reserva que él visita cada año ha muerto? Una mujer que está a su lado, que no entiende una tan repentina aflicción por la desaparición de un simple pájaro, no encuentra un consuelo mejor que decirle casi como un reproche: "No se puede esperar que todo siga siempre igual". Los que aman los pájaros sí quieren que todo siga siempre igual. No es una rutina cualquiera que la naturaleza nos prometa en cada estación o cada continente, en cada migración anual, sobre el mar, entre el ramaje de los árboles, en un humedal o una reserva o en los parques de nuestra ciudad, la especie que necesitamos observar para corroborar que en nuestro amado planeta las cosas siguen su orden, su reloj puntual, su latido crucial.

Ya es bastante que la ornitología sea una ciencia descriptiva y no pretenda alterar la biología de los pájaros, nos dice Peter Levi. Ahora sólo faltaría, rogará el aficionado de nuestros días, que no se pretenda hacernos creer que pase lo que pase, pájaro más pájaro menos, la vida sigue igual. Porque si falta una especie de ave, como si falta una especie marina o una lengua, la vida no puede seguir jamás igual. ¿Qué ocurriría si un día no muy lejano dejáramos de escuchar el canto del pinzón vulgar en primavera, circunstancia nada imposible toda vez que esta especie ya mermó su número en Reino Unido desde 1960, coincidiendo con el inicio del uso masivo de insecticidas tóxicos? Sabemos que Aristóteles ya observó el picapinos, pero ¿hasta cuándo podrá nuestra civilización permitir ese casi invisible vuelo ondulado de exhibición que nos regala antes de entregarse a su labor carpintera?

"Hay en la actualidad menos de 350 grullas cantoras salvajes en todo el planeta, y aunque la cifra representa una clara mejora con respecto a la población de 22 que había en 1941, la perspectiva a largo plazo para toda especie con tan pequeña colección de genes es muy sombría". Este diagnóstico pertenece al escritor norteamericano Jonathan Franzen. En Mi problema con los pájaros, artículo autobiográfico que incluye en el volumen Zona fría. Una historia personal, Franzen nos relata su paulatino amor a las aves. Yo recomiendo su lectura fervorosamente. Lo hago porque me parece la mejor descripción no sólo de cómo alguien tan ajeno a los pájaros un milagroso día descubre en ellos un universo de vida inesperado, sino porque precisamente a través de ellos Franzen destripa el mecanismo de los políticos neoliberales para producir no sólo masas paupérrimas de personas sino también masas de pájaros pobres. Como las clases medias y obreras norteamericanas en recientes tiempos de Bush, los pájaros también ven rebajados su dignidad y su nivel de vida. Esta pobreza no es baladí porque se trate de los pájaros. Especies expulsadas de su lugar exacto en el mundo para ir a buscar refugio en una tristísima y humillante adaptación. O desaparecer. Todo un temible síntoma.

"Uno de los aspectos que me gusta de la ornitología es la buena relación que hay entre la comunidad profesional y la de aficionados, mientras que en otras materias se odian a muerte", dice el doctor Josep del Hoyo, uno de los ornitólogos más prestigiosos de Europa. Jonathan Franzen es un aficionado. Quien conoce a uno de ellos, sabe que cuando regresa de alguna excursión hay una sola pregunta que para él tiene sentido: "¿Y? ¿Qué has visto?".

24 de diciembre de 2008

Navidad en el mar



Centros comerciales, luces de colores, sonidos de campanas y voces estridentes en forma de canciones, cenas, derroche, empacho... En esta época en la que diabéticos e hipertensos se llevan las manos a la cabeza maldiciendo su suerte, algunos optamos por desaparecer unos días (en mi caso sólo han podido ser unas horas, por desgracia) y alejarnos de la vorágine en la que se ven sumergidos los abnegados urbanitas y sus familias.


Las playas de Aguamarga o Las Negras, ambas en el inigualable Cabo de Gata almeriense, son el lugar perfecto para ello. Ahora que los veraneantes se afanan en comer turrones y dejarse los cuartos en juguetes y perfumes, en estos lugares se goza de una paz y tranquilidad magníficas.


Y para los que disfrutamos observando a las aves también es buen momento, por qué no, para descubrir la cantidad de ellas que se acercan hasta la playa aprovechando que somos pocos los humanos que pululamos por allí, y que la arena no está cubierta de sombrillas y toallas de colores. En un corto paseo pude alegrarme la vista con infinidad de gaviotas y cormoranes, pero también con tórtolas, alondras, collalbas negras, colirrojos tizones, un par de cuervos e incluso una abubilla.


Claro que hay quien no disfrutó tanto como yo... Esta pobre herrera (que alguien me corrija si me equivoco) aún fresca le servirá seguramente como cena de Nochebuena a alguna afortunada gaviota.


Mar, arena, brisa, pájaros, espuma, salitre, nubes, olas, tranquilidad... ¡eso sí que es una FELIZ NAVIDAD!

Podéis agrandar cualquiera de las fotos para sentir que estáis allí ;)

16 de noviembre de 2008

Anillamiento en Charca de Suárez


La Charca de Suárez, en Motril (Granada), es un pequeño paraíso para las aves encerrado entre bloques de ladrillo y hormigón. En plena zona de despiporre inmobiliario, este pequeño humedal se salvó de la quema gracias al trabajo y empeño de los ecologistas locales, y actualmente constituye un estupendo lugar para disfrutar viendo a la fauna típica de estos lugares. Perfectamente equipado con observatorios y carteles explicativos, recomiendo su visita a todo el mundo.

Tras una jornada de anillamiento en la que se perseguía capturar un mosquitero bilistado avistado recientemente en la zona, el resultado fue de una gran cantidad de mosquiteros comunes, varias currucas capirotadas, pechiazul, petirrojo, colirrojo real, ruiseñor bastardo y zorzal común.


 
Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)


 
Petirrojo (Erithacus rubecula)


 
Petirrojo (Erithacus rubecula)


 
Petirrojo (Erithacus rubecula)


 
Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)


Además, disfrutamos observando a los demás habitantes del lugar, como la focha común, polla de agua, calamón, garcilla bueyera, gallineta, cormorán grande, lavanderas blanca y cascadeña o los impresionantes chapuzones del martín pescador en busca de su almuerzo. Sólo con ver eso, me doy por satisfecho.

30 de octubre de 2008

Argiope lobata


 
Jonathan Romero

Las arañas de esta conocida especie construyen una gran tela sobre la que permanecen con el cuerpo hacia el suelo y presentando la región ventral hacia arriba, tal y como se ve en las imágenes. Esta magnífica hembra (el dimorfismo sexual es muy acusado, siendo el macho mucho más pequeño) fue fotografiada en el norte de Granada, mientras aguardaba entre dos arbustos a que llegara su desayuno. Recomiendo aumentar las fotos para observar en detalle a esta preciosidad ;)

Jonathan Romero

28 de octubre de 2008

El fin que les espera


Este vídeo me ha parecido tremendamente impactante y capaz de sensibilizar a cualquiera acerca del cambio climático. Me ha gustado mucho, y aunque habrá quien lo tilde de demagógico o exagerado, he decidido compartirlo:



20 de octubre de 2008

Comunicado de Greenpeace: Última hora sobre Endesa


"ÚLTIMA HORA SOBRE PROYECTO DE ENDESA EN PATAGONIA:

Patagonia chilena
ENDESA FRACASA CON SU PROYECTO HIDROELÉCTRICO EN PATAGONIA

La ministra chilena de Medio Ambiente afirma que los planes presentados por la multinacional eléctrica "no están a la altura"

 
Iñaki Relanzón i Roca (www.fotonatura.org)
 
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por Endesa para su proyecto energético Hidroaysén en la Patagonia chilena ha recibido numerosas críticas de las más altas instituciones del país sudamericano. La mayoría de las opiniones coinciden en que el estudio no es riguroso ni completo. Entre las abundantes críticas algunas se refieren a la falta de precisión sobre el número de hectáreas inundadas o la cuota máxima de inundación; extensión de bosque afectada; o deficiencias en la calidad de la cartografía.

De las 36 instituciones gubernamentales y ambientales chilenas implicadas en la Evaluación, 32 han rechazado el proyecto Hidroaysén y han presentado más de mil observaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Incluso la ministra de Medio Ambiente de Chile, Ana Lya Uriarte, denunció que el Estudio de Impacto presentado por las promotoras del proyecto "no está a la altura" de la evaluación.

Las empresas Endesa y Colbún pretenden construir en los ríos patagónicos Baker y Pascua cinco grandes presas hidroeléctricas que inundarían, en caso de llevarse a cabo el proyecto, casi 6.000 hectáreas de territorio de alto valor ecológico. El proyecto afectaría a Parques Naturales y áreas protegidas. Además, debe ir acompañado de la construcción de la red de transmisión eléctrica de más larga del mundo, con más de 2.000 kilómetros de longitud para transportar la energía desde la Patagonia hasta Santiago.

Greenpeace se opone a este proyecto por sus enormes impactos ambientales, y está realizando una campaña de protesta contra el mismo. Por ello, el pasado 27 de julio activistas de la organización desplegaron una enorme pancarta en la fachada de la sede de Endesa en Madrid para pedirle a la eléctrica que abandone su plan de construcción de las represas en una zona casi virgen.

Según la ministra de Medio Ambiente de Chile, ante la insólita situación de la escasa calidad del Estudio presentado por las empresas promotoras quedan dos únicas opciones: que la empresa retire voluntariamente el Estudio o que lo mantenga.

El proyecto Hidroaysén nunca podría salir adelante si se siguen criterios técnicos y ambientales. Esperamos que Endesa retire el proyecto, y que la presión política no convierta mañana en bueno lo que hoy es inaceptable.


Carta a Endesa (video)
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Blog de Greenpeace
Patagonia sin represas"